SOBRE MAREAS

 

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Siempre me han gustado las playas vírgenes y salvajes

porque en ellas me encuentro acogido por una naturaleza

temible, inabordable, contra la que no se puede luchar,

este entorno me trae al presente los ecos de otras vidas,

tiempos pasados grabados en nuestra memoria animal de cuando ellas

fueron nuestro refugio, nuestro primer hogar en un universo de titanes

que todavía no nos pertenecía.

Hoy recuerdo con cierto pesar la desaparición de los viejos dioses,

aquellos que habitaron en los horizontes inalcanzables sobre un mar infinito,

siempre hacia poniente, o en las oscuras sombras de las cavernas donde envejece el misterio,

lo desconocido…

Y aunque ahora sabemos que mas allá de este azul inmenso hay otros mundos o que todas las simas tienen un final por profundas que sean, agradezco a nuestros viejos dioses como el mas preciado de sus legados la costatación de que nunca podremos conocerlo todo.

 

 

 

 

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